La experiencia de Ana Paula, una gran y valiente mamá

Las historias de vida nos emocionan y también nos recuerdan que vencer al #cancerdemama es posible. Compartimos el mail que nos envió Ana Paula Chiesa, una luchadora de la vida. #cuidalaslolas

Hola chicas:

Me da mucha alegría y felicidad poder hablar de lo que me sucedió. No sé por qué, pero bueno, debe ser que uno saca lo positivo de lo malo para seguir adelante…

Intento resumir mi caso para colaborar con la causa y la iniciativa de cuidalaslolas.

Tema médico:

Comencé los controles mamarios (con mamografías) a los 35 años, luego del embarazo. Yo creía en aquel momento que esos estudios eran para las mujeres de más de 40 años, pero me di cuenta que no es así…

Fui por un control de rutina (tenía 42 años) y el resultado de la mamografía arrojó un resultado que había que analizar, por lo cual fui a una punción con marcación para finalmente, luego del análisis, se decidiera operar.

Pasé por la primer operación y me sacaron la sección en cuestión, la cual fue a biopsia.

Cuando estuvo el resultado me explica mi médico que «no dio margen libre»… o sea que no había certeza de haber sacado todo por lo cual había que volver a operar, esta vez seccionando un poco más…

«Y si vuelve a dar mal? pregunté, «Habría que hacer una mastectomía».

Mi médico me sugirió que si tenía alguna duda fuera a hacer interconsultas, y que si alguno me decía algo diferente a lo que él me había dicho que por favor se lo informara.

Consulté con 4 médicos más y todos coincidieron…

Entonces pensé, «no quiero pasar por tanto estrés, prefiero una mastectomía directamente».

Tuve una gran contención de mi médico (el Dr. Eduardo M. Cortese) quien me explicó todos los detalles y me dijo «lo más importante es tu cabeza, así que no andes mirando cosas en internet»… y tenía razón, confiar en tu médico y en que todo va a salir bien es fundamental.

Al mes siguiente el Dr. Vuoto y el Dr. Cortese me hicieron una mastectomía con reconstrucción en el momento manteniendo areola y pezón, y extracción del ganglio centinela (que felizmente no estaba afectado).

Dos meses después retomé mis clases de acrobacia aérea, ya estaba volviendo a mis actividades.

Resultado de la biopsia luego de la mastectomía… Toda la mama estaba afectada. Fue una buena elección. 🙂

Momentos de angustia: 

Sí por supuesto, tuve muchos, muchísimos, montones! Por qué a mí, por qué me pasa esto???

Tuve mucha contención de mis amigos, y sobre todo de mi familia, y el amor de todos y la buena energía fue fundamental para cambiar aquella pregunta por «No sé por qué me pasa esto pero voy a salir adelante». Claro que tuve que aplicar «efecto teflón» para que me resbalen algunos comentarios que me hacía la gente…

Ayudas extras:

Tomé sesiones de relajación con visualización con una psicóloga que es una genia

Relajación para no estar nerviosa en la operación y visualizar «cómo me gustaría verme luego de la operación». Recuperada obviamente y en una playa con mi familia y al sol.

Momento tenso:

Temor a morirme… Por qué? por dejar a mi hijo solo, por no saber qué va a pasar…

En todo momento le expliqué a Pedri qué era lo que me estaba pasando y por qué me tenían que operar, se lo contaba como si estuviese hablando del tiempo, para transmitirle tranquilidad y no miedo.

Un dia me dijo «mamá te vas a morir?»

«Mirá hijo, si yo creyera que me voy a morir es probable que ni siquiera intente operarme… Me opero para estar bien… Pero si por alguna de esas casualidades no llego a salir de la operación, vos tenés que estar tranquilo, porque tenés un gran padre que va a cuidar de vos, familia, amigos… y yo te voy a estar cuidando desde el cielo… pero quedate tranquilo, nos vemos luego de la operación»… Y así fue.

Que saco de todo esto:

Disfrutar y valorar más lo que tenemos, los momentos en familia, los abrazos, los amigos… y buscar momentos libres para uno, para hacer lo que nos gusta… Y por supuesto, la importancia de realizarnos controles médicos periódicamente.

That’s all chicas.

Besos.